Recent Posts

La sequia

fotografia Harold Arrieta..........Clic en la imagen para que veas como llegar a Pijiño Del Carmen

A orillas de la cienaga del palmar

fotografia Harold Arrieta..........Clic en la imagen para que veas como llegar a Pijiño Del Carmen

Las canoas

fotografia Harold Arrieta..........Clic en la imagen para que veas como llegar a Pijiño Del Carmen

El Alcon

fotografia Harold Arrieta..........Clic en la imagen para que veas como llegar a Pijiño Del Carmen

Diente de perro

fotografia Harold Arrieta ..........Clic en la imagen para que veas como llegar a Pijiño Del Carmen

Mostrando entradas con la etiqueta escuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escuela. Mostrar todas las entradas

18 junio 2011

Niños sin patria



Curtidos sus piececitos de barro, enfilados por senderos llenos de charcos y maleza, diariamente estos niños cumplen la sagrada misión de ir a su escuelita, una escuelita llena de pobreza, con olor a olvido, sin presencia de estado ni autoridad ninguna. Una escuelita improvisada, que una dama heroína de nuestra tierra sin recibir nada a cambio presta para que estos niños tengan donde recibir sus clases, una casita de vareque, que evoca historias y recuerdos, con olor a tierra mojada, atropellada por el tiempo, llena de recuerdos viejos colgados en un tinajero, en su fogón encendido, se queman las nostalgias pasadas, sus techos son de palma, que se despegan danzando como bailarinas con el deambular del viento, sus trascorrales resquebrajados por el tiempo y carcomidos por el barro, forman parte de aquellas pequeñas aulas improvisadas de estos niños, que con sonrisas tiernas anhelan un lugar digno donde puedan plasmar en sus libretas deshojadas las primeras letras de su infancia.

Estos niños han sido excluidos, no tienen estado, no tienen gobierno, no tienen patria, no tienen nada, Sus pupitres son prestados y sus pizarras son tablones de maderas recortadas, llenas de gorgojos, emblanquecidas por los borrones de dibujos y letras de palito, sus paredes con ventilación propia, rotas y escuetas por el tiempo dan a estos niños el albergue contra las inclemencias del sol y las lluvias, “cuando llueve nos refugiamos en la otra casa” afirma uno de las niños, las profesoras no reciben sueldo alguno pero puntual asisten a su labor, llevando a sus niños un rato de aprendizaje y felicidad, ya que algunos tienen condiciones especiales y requieren de un trato y una enseñanza diferente.

Muchos de ellos sin probar bocado alguno, llegan felices, cantando, sonriendo, brincando, con la mirada y la esperanza incierta, sin rencores con la sociedad que los parió y que hoy los margina, niños que conocen el hambre, la pobreza, la indiferencia social y el maltrato, hijos natos y propios de pijiño del carmen que son el futuro y que no tienen la culpa que aun en nuestros tiempos, el habitad de las salamanquejas, sapos y lobos polleros sea también el habitad de ellos.